Varroosis o Varroatosis es una parasitosis externa de la abeja, producida por el ácaro mesostigmado Varroa destructor, que parasita preferentemente a los estadios juveniles de la abeja (larvas y ninfas) y también a los adultos (García y Orantes, 1995).
La clasificación del agente etiológico de la enfermedad es la siguiente (Boch y Supperer, 1992) :
TIPO : Arthropoda.
CLASE : Arachnea.
SUB-CLASE : Acari.
ORDEN : Mesostigmata
FAMILIA : Varroidae.
GENERO : Varroa.
ESPECIE : Varroa destructor
Los ácaros no tienen antenas ni mandíbulas y presentan cuatro pares de patas cuando son adultos, siendo hexápodos en su estado larvario (Llorente, 1990).
El ácaro Varroa destructor es forético (se desplaza de una colmena a otra, transportado p
or las abejas) y ectoparásito obligado de la abeja (Vandame et al., 1998). Posee un claro dimorfismo sexual. Es la hembra Varroa el verdadero parásito de la abeja (Llorente, 1995), razón por la cual su cuerpo se encuentra adaptado para realizar esta función. Presenta ésta una forma elipsoidal, deprimida dorso-ventralmente con sus ocho patas terminadas en una ventosa (Vandame et al., 1998). Es más ancha (1,5 mm) que larga (1,1 mm), y posee variaciones de tamaño de acuerdo a las diferentes zonas geográficas (Grobov, citado por Llorente, 1990); es así como el SAG en el año 1994 describe medidas para éste ácaro, de 1,7 mm de ancho, por 1,0 mm de largo. Su color varía del rojizo a café intenso y su consistencia es coriácea (Peldoza, 1992; Llorente, 1990). Su cara ventral es compleja presentando el aparato bucal, respiratorio, excretor y reproductor.
El aparato locomotor está formado por patas relativamente cortas, encorvadas y de conformación aplanada. Su aparato bucal en la parte exterior presenta quelíceros, los que son utilizados para perforar la quitina de la abeja y sus pequeñas excrecencias permiten una mejor fijación en el cuerpo de la abeja (Llorente 1987).
El ácaro macho no está adaptado al parasitismo, por lo que muere después de aparearse, ya que su aparato bucal no le permite alimentarse (Castillo, 1992), debido a que sus quelíceros los utiliza exclusivamente para la transmisión de esperma desde su orificio genital al de la hembra (Bailey, 1984; Ministerio de..., 1987).
Danilo Abarca Candia
Médico Veterinario


